Lo que hace falta saber antes de leer una noticia
Siria es un país de Oriente Medio con costa mediterránea, frontera con Turquía al norte, con Irak al este y con Líbano, Israel y Jordania al sur. Antes de 2011 tenía algo más de veinte millones de habitantes. Desde entonces esa cifra ha dejado de ser fiable, porque una parte enorme de la población se marchó.
Durante décadas el Estado sirio funcionó así: un partido único de hecho, el Baaz, de ideología nacionalista árabe y socialista, y por encima de él una familia. Hafez al Asad tomó el poder en 1970 y gobernó hasta su muerte, en 2000. Le sucedió su hijo Bashar. El aparato que sostenía ese poder eran los servicios de seguridad, los muhabarat, varios cuerpos paralelos que se vigilaban entre sí y a los que se debía más que a cualquier ministerio. A finales de 2024, una ofensiva de grupos armados de la oposición tomó Damasco, Bashar al Asad salió del país y se abrió un periodo de transición cuyo resultado todavía se está decidiendo. Esta página describe las estructuras de fondo, no el mapa político del mes.
La segunda cosa que hace falta saber es quién vive allí. La mayoría de la población es árabe y musulmana suní. Hay minorías grandes y antiguas: alauíes, sobre todo en la costa; cristianos de varias iglesias, algunos de los cuales conservan una lengua descendiente del arameo; drusos en el sur, en la zona de Suweida; ismailíes; y kurdos, el principal grupo no árabe, asentado en el norte y el noreste. La palabra “minoría” aquí no significa comunidad pequeña y apartada: significa grupos con siglos de historia, ciudades enteras y posiciones distintas en el Estado.
La tercera es que Siria nunca ha sido un asunto solo sirio. Está en el cruce entre Turquía, Irán, los países del Golfo, Israel y el Líbano, y por eso cada vez que algo se mueve allí hay media docena de gobiernos con intereses directos.
Los momentos que explican el presente
Un Estado dibujado en 1916 y nacido en 1946. Siria formaba parte del Imperio otomano. Cuando este se derrumbó en la Primera Guerra Mundial, Francia y el Reino Unido se repartieron la región según un acuerdo previo entre sus diplomáticos, Sykes y Picot, y Francia administró Siria y Líbano bajo mandato de la Sociedad de Naciones. La independencia llegó en 1946. Las fronteras, las lealtades que quedaron partidas y la idea de que aquellos países fueron dibujados desde fuera siguen estando en cualquier discusión política siria.
El Baaz y los Asad. Entre 1946 y 1970 hubo una sucesión de golpes militares y una unión breve con Egipto. El partido Baaz tomó el poder en 1963 y en 1970 Hafez al Asad, ministro de Defensa, se impuso dentro del propio partido. Su gobierno fue estable y duro. En 1982, tras una insurrección de los Hermanos Musulmanes, el ejército arrasó buena parte de la ciudad de Hama. Nunca hubo un recuento independiente de muertos y las estimaciones difieren mucho, pero el episodio quedó como el aviso de lo que el Estado estaba dispuesto a hacer.
Marzo de 2011. En la ciudad de Deraa, cerca de la frontera jordana, unos niños pintaron en un muro consignas de las que se oían en Túnez y Egipto. La policía los detuvo. Las protestas por su detención se extendieron a Homs, Hama, los suburbios de Damasco y Alepo. Eran manifestaciones y eran pacíficas. La respuesta del gobierno fue disparar contra ellas y detener a miles de personas.
De la protesta a la guerra. A lo largo de 2011 y 2012 desertaron oficiales y soldados que formaron el Ejército Libre Sirio. Aparecieron después decenas de grupos armados distintos, algunos locales, otros islamistas, algunos financiados desde el Golfo o desde Turquía. El gobierno recibió apoyo de Irán y de la milicia libanesa Hizbulá, y desde 2015 intervención militar rusa. El Estado Islámico, un grupo yihadista surgido de la guerra de Irak, se hizo con un territorio amplio en el este entre 2013 y 2014 y proclamó un califato. Una coalición internacional encabezada por Estados Unidos lo combatió desde el aire y, en el terreno, junto a las fuerzas kurdo-árabes del noreste. El Estado Islámico perdió su último territorio en 2019.
Los kurdos. Muchos kurdos sirios llevaban décadas sin nacionalidad, después de un censo hecho en 1962 en la provincia de Hasaka que dejó a miles de ellos sin papeles. En 2012, con el ejército replegado, los partidos kurdos establecieron una administración propia en el noreste. Turquía considera a su fuerza principal una extensión del PKK, el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, al que combate en su territorio, y ha intervenido militarmente varias veces en el norte sirio. Esa es la razón por la que noticias sobre Siria aparecen a menudo en forma de tensión entre Turquía y Estados Unidos.
Los refugiados. La guerra provocó el mayor desplazamiento de población de las últimas décadas. Millones de personas salieron hacia Turquía, Líbano, Jordania e Irak, y otros millones se desplazaron dentro del país. En 2015 una parte de esa gente llegó a Europa, y el asunto pasó a ser también un asunto europeo, con consecuencias políticas en casi todos los países del continente. En Líbano y Jordania, países mucho más pequeños, el impacto fue de otro orden.
Las armas químicas. Hubo varios ataques con agentes químicos durante la guerra. La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas atribuyó algunos de ellos al gobierno sirio en sus informes; el gobierno lo negó siempre. En 2013 Siria se adhirió a la convención que los prohíbe y entregó parte de su arsenal.
Cronología
- 1920-1946Mandato francés sobre Siria y Líbano.
- 1946Independencia.
- 1963El partido Baaz toma el poder.
- 1970Hafez al Asad se hace con el control. Gobernará treinta años.
- 1982El ejército aplasta la insurrección de Hama.
- 2000Muere Hafez al Asad. Le sucede su hijo Bashar.
- 2011Marzo: protestas en Deraa y represión. La ola se extiende al país entero.
- 2012Los partidos kurdos establecen una administración propia en el noreste.
- 2014El Estado Islámico proclama su califato entre Siria e Irak.
- 2015Intervención militar rusa. Llegada masiva de refugiados a Europa.
- 2019El Estado Islámico pierde su último territorio.
- 2024Una ofensiva de la oposición armada toma Damasco y Bashar al Asad sale del país.
Lo que suele confundirse
Alauí no es lo mismo que chií, y tampoco es un partido. Los alauíes son una comunidad religiosa con creencias propias, históricamente emparentada con el chiísmo pero distinta de él. Que la familia Asad fuera alauí no convirtió a la comunidad en un bloque político, ni al gobierno en un gobierno religioso: el Baaz era, en su discurso, nacionalista y laico.
La guerra no fue una guerra entre religiones, aunque acabó teniendo esa forma. Las protestas de 2011 pedían reformas y no hablaban de sectas. La división sectaria se acentuó después, alimentada por las partes y por sus apoyos externos. Contarla desde el principio como un choque milenario borra lo que realmente pasó en 2011.
Kurdos no es lo mismo que kurdos sirios. Los kurdos se reparten entre Turquía, Irak, Irán y Siria, con partidos, lenguas y estrategias distintas en cada país, y a menudo enfrentados entre sí. Hablar de “los kurdos” como un solo actor lleva a leer mal casi cualquier noticia del norte de Siria.
Qué sigue en debate
Casi todo lo que tiene que ver con el presente. Cómo se organiza el país después de 2024, qué lugar tendrán las minorías y la administración del noreste, qué pasa con los millones de personas que podrían volver o no volver, y qué se hace con las decenas de miles de desaparecidos en las cárceles durante los años de guerra, un asunto que varias organizaciones internacionales y muchas familias sirias mantienen abierto. También sigue discutiéndose qué responsabilidad tuvieron las potencias que intervinieron, cada una defendiendo su versión. Aquí no damos cifras de víctimas: varían enormemente según quién las cuente y esa discrepancia forma parte del conflicto.
Fuentes
- Informes de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Siria, de la ONU.
- Informes anuales de Human Rights Watch y Amnistía Internacional.
- Documentación de la agencia de la ONU para los refugiados sobre el desplazamiento sirio.
