Por qué España aparece en estas páginas
España aparece en muchas de estas páginas, casi siempre en las del Magreb, sin ser nunca el tema. Está en el Sáhara Occidental, porque lo administró y se marchó sin cerrar la descolonización. Está en Marruecos, porque tuvo allí un protectorado y conserva dos ciudades al otro lado del mar. Está en la migración que llega a Canarias, en el gas que viene de Argelia y en la frontera sur de la Unión Europea, que es la suya.
Esta página no te va a explicar España: vives aquí. Pone en orden la otra mitad, la que se conoce a trozos y por titulares. Qué firmó España en 1975 y con qué consecuencia. Qué cambió en marzo de 2022 y por qué Argelia reaccionó como reaccionó. Y por qué Ceuta y Melilla no se parecen a Gibraltar según Madrid y sí según Rabat.
El Sáhara Occidental y el giro de 2022
Es lo que más ata a España a la región. Ocupó la costa sahariana a finales del siglo XIX, la administró como colonia y después como provincia, y prometió un referéndum de autodeterminación que nunca organizó. En noviembre de 1975, con Franco agonizando, firmó en Madrid un acuerdo por el que traspasaba la administración del territorio a Marruecos y Mauritania y se retiraba. El acuerdo no transfería la soberanía, y para la ONU la descolonización sigue sin cerrarse. El asunto entero está en qué es el Sáhara Occidental.
Durante casi cincuenta años la posición oficial española fue la misma fórmula: apoyo a una solución mutuamente aceptable en el marco de la ONU, sin decir cuál. En marzo de 2022 el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, envió una carta a Mohamed VI en la que llamaba al plan marroquí de autonomía la base “más seria, realista y creíble” para resolver la disputa. La casa real marroquí publicó el texto. Fue el mayor cambio de posición desde 1975 y se hizo sin debate parlamentario previo, cosa que le reprocharon la oposición y parte de su propio gobierno de coalición.
Algo que la carta no cambió: hay en España un movimiento de solidaridad saharaui con asociaciones en casi todas las provincias, y cada verano miles de familias acogen a niños de los campamentos de Tinduf, en Argelia.
Marruecos, Ceuta y Melilla, y la ruta canaria
Con Marruecos la relación se rompe y se recompone cada pocos años, casi siempre por lo mismo. En abril de 2021 España acogió en un hospital de Logroño al líder del Frente Polisario, Brahim Gali, bajo otra identidad. En mayo, la gendarmería marroquí dejó de vigilar el paso del Tarajal y miles de personas, muchas de ellas menores, entraron en Ceuta a nado o caminando en dos días. Marruecos negó que fuera una represalia. Casi nadie en Madrid lo interpretó de otro modo.
Ceuta y Melilla son ciudades autónomas españolas desde 1995. Están en la Unión Europea pero fuera de su unión aduanera, y esa rareza sostuvo durante décadas un comercio de maletas y porteadoras que Marruecos estranguló hasta cerrar la aduana comercial de Melilla en 2018. Marruecos reclama las dos ciudades; España no negocia su estatus. En junio de 2022 un intento masivo de saltar la valla de Melilla acabó con decenas de muertos, y tanto la cifra como lo ocurrido en el lado marroquí siguen discutidos.
La ruta canaria es otra cosa y conviene no mezclarlas. Las embarcaciones que llegan a las islas salen sobre todo de Mauritania y Senegal, a veces a más de mil kilómetros, y también del sur de Marruecos y del Sáhara Occidental. Hubo un primer pico en 2006, la crisis de los cayucos, y un repunte fuerte desde 2020. España y la Unión Europea responden con acuerdos de control con los países de salida, empezando por Mauritania. Es la ruta con más muertos, y las cifras varían enormemente según quién las cuente.
Gibraltar y Argelia
Gibraltar es la otra frontera discutida, y la única en la que España reclama. Se la cedió a Gran Bretaña en el Tratado de Utrecht de 1713. Franco cerró la verja en 1969 y no volvió a abrirse del todo hasta 1985, en vísperas de la entrada española en la Comunidad Europea. Los gibraltareños votaron en 1967 y en 2002, y las dos veces rechazaron de forma abrumadora cualquier fórmula de soberanía española o compartida. Tras el Brexit, el Peñón quedó fuera del acuerdo general entre Londres y Bruselas y su régimen fronterizo se negoció aparte durante años, para que los miles de trabajadores que cruzan cada día desde el Campo de Gibraltar pudieran seguir haciéndolo.
Argelia es el tercer vértice. Fue durante años el principal proveedor de gas de España, por el gasoducto submarino directo a Almería y por el que cruzaba Marruecos, cerrado por Argel en 2021 al romper con Rabat. Cuando España cambió de posición sobre el Sáhara, Argelia suspendió el tratado de amistad de 2002 y el comercio entre los dos países quedó casi parado, con el gas como excepción. Se ha ido recomponiendo después. Esa rivalidad entre Argel y Rabat es la razón por la que España casi nunca puede acercarse a uno sin alejarse del otro.
Quién vive aquí
La marroquí es una de las comunidades extranjeras más numerosas de España, y buena parte de ella no viene del Marruecos árabe sino del Rif, de habla amazigh. En Melilla el tamazight se oye a diario en la calle; en Ceuta, la daríya, el árabe marroquí. Quiénes son y de dónde viene su lengua está en quiénes son los amazigh. Hay además comunidades sirias y palestinas llegadas con las guerras, y saharauis con residencia española desde los años setenta.
El Estado firmó en 1992 un acuerdo con la Comisión Islámica de España que reconoce derechos como la enseñanza religiosa en la escuela pública, aplicado de forma muy desigual desde entonces. Dos fechas marcaron el debate público sobre estas comunidades: los ataques racistas de El Ejido, en febrero de 2000, y los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Para no mezclar palabras que no significan lo mismo, árabe, musulmán e islamista las separa una por una.
Cronología
- 1713Tratado de Utrecht. España cede Gibraltar a Gran Bretaña.
- 1912Francia y España se reparten Marruecos. España administra el norte.
- 1956Marruecos se independiza y España devuelve su protectorado.
- 1969Franco cierra la verja de Gibraltar. España entrega Ifni a Marruecos.
- 1975Marcha Verde y Acuerdo de Madrid. España se retira del Sáhara Occidental.
- 1985Reapertura completa de la frontera con Gibraltar.
- 1992Acuerdo del Estado con la Comisión Islámica de España.
- 2004Atentados del 11 de marzo en Madrid.
- 2021Crisis diplomática con Marruecos y entrada masiva de personas en Ceuta.
- 2022España respalda el plan de autonomía marroquí. Argelia suspende el tratado de amistad.
- 2024España reconoce al Estado de Palestina, junto con Irlanda y Noruega.
Lo que un lector español suele dar por supuesto
Que el giro de 2022 fue un matiz técnico. Fue el mayor cambio de la política exterior española sobre el Sáhara desde la retirada, y en la ONU España sigue figurando como potencia administradora de un territorio cuya descolonización no se cerró. Respaldar el plan de una de las partes no elimina ese papel.
Que Ceuta y Melilla y Gibraltar son casos simétricos. Lo son en la forma, no en el expediente. Gibraltar está en la lista de territorios pendientes de descolonizar de la ONU; Ceuta y Melilla no. Marruecos sostiene que la lista no cambia lo que son. España sostiene lo contrario.
Que la migración que llega a España es la que salta la valla. La valla es lo que se ve. La mayor parte de las llegadas irregulares de los últimos años ha sido por mar, y la vía más numerosa de entrada de extranjeros no es ninguna de las dos: es el aeropuerto.
Que al-Ándalus explica algo de la relación actual. Los ocho siglos de presencia musulmana en la península se invocan desde los dos lados y con intenciones opuestas. Como argumento sobre lo que pasa hoy en el estrecho no sirve.
Qué sigue en debate
Qué queda de la condición formal española de potencia administradora, y a qué obliga, lo discuten juristas y partidos sin acuerdo. Qué pasó en la valla de Melilla en 2022 sigue abierto entre los dos gobiernos y las organizaciones de derechos humanos. Y la relación con Rabat y Argel no tiene forma estable mientras el Sáhara Occidental siga como está.
