Ceuta y Melilla son españolas porque España las tiene desde hace más de cuatro siglos y nunca las ha cedido. Melilla la ocupó una expedición castellana en 1497. Ceuta la conquistó Portugal en 1415 y pasó a España en 1640: cuando Portugal se separó de la corona española, la ciudad prefirió quedarse con el rey de Madrid, y Lisboa lo aceptó por tratado en 1668. Marruecos las reclama desde que se independizó en 1956. España responde que son ciudades españolas como cualquier otra y que no hay nada que negociar.
El contexto en 60 segundos
Son dos ciudades pequeñas en la costa norte de África, a más de 200 kilómetros una de otra. Ceuta está en el estrecho, frente a Gibraltar. Melilla está más al este, pegada a la ciudad marroquí de Nador. Cada una tiene algo más de 80.000 habitantes, más o menos como Toledo. En Marruecos se llaman Sebta y Mlilia; aquí usamos los nombres españoles porque son los de las noticias en España, no porque zanjen nada.
Lo que las hace distintas es la frontera. Junto con el diminuto peñón de Vélez de la Gomera, son el único lugar donde la Unión Europea toca África por tierra. Eso las convierte en un paso para quien intenta llegar a Europa y en un asunto permanente con Marruecos.
Cómo hemos llegado hasta aquí
Portugal tomó Ceuta en 1415. Melilla la ocupó en 1497 una expedición pagada por el duque de Medina Sidonia en nombre de los Reyes Católicos.
Ceuta cambió de bandera sin que nadie la conquistara. En 1580 Felipe II heredó también la corona de Portugal, y durante sesenta años un mismo rey gobernó los dos reinos. Cuando Portugal se rebeló en 1640 y proclamó un rey propio, Ceuta siguió fiel a Felipe IV. En el Tratado de Lisboa de 1668, con el que España aceptó la independencia portuguesa, Portugal le dejó la ciudad.
Durante siglos fueron sobre todo fortalezas con guarnición y presidio para condenados. Sus límites actuales se fijaron entre 1859 y 1860 en acuerdos que el sultán de Marruecos firmó con España. El perímetro de Melilla se midió, según lo pactado, por el alcance de un disparo de cañón. En el siglo XX fueron la base desde la que España ocupó el norte de Marruecos, el protectorado que tuvo entre 1912 y 1956.
Cuando Marruecos se independizó en 1956, España devolvió el protectorado pero no las dos ciudades, que nunca habían formado parte de él: dependían de las provincias de Cádiz y de Málaga. Rabat empezó entonces a reclamarlas. En 1995 aprobaron sus estatutos como ciudades autónomas. Hoy una parte grande de su población es musulmana, de familia de origen marroquí y con nacionalidad española.
La valla que ves en las fotos se levantó en los años noventa: doble en Ceuta, de unos ocho kilómetros, y triple en Melilla, de unos doce. En 2005, después de varios saltos masivos en los que murieron personas, se elevó hasta unos seis metros. En febrero de 2014 murieron quince personas que intentaban llegar a nado a la playa del Tarajal, en Ceuta, mientras la Guardia Civil disparaba pelotas de goma al agua. En junio de 2022 un salto en Melilla terminó con decenas de muertos, en una cifra y un relato que siguen discutidos. Cómo encaja este paso en el mapa de las llegadas lo contamos en las rutas de la migración.
La frontera también fue un negocio. Durante décadas las porteadoras, mujeres marroquíes que cruzaban con fardos enormes a la espalda, pasaban mercancía hacia Marruecos como si fuera equipaje de mano. Marruecos cerró la aduana comercial de Melilla en 2018 y cortó ese paso en Ceuta en 2019. En marzo de 2020 la pandemia cerró la frontera del todo.
En mayo de 2021, en plena crisis diplomática, las autoridades marroquíes dejaron de vigilar su lado y unas 10.000 personas entraron en Ceuta en dos días, a nado o caminando por la playa. Muchas eran menores. Para una ciudad de 80.000 habitantes era como recibir de golpe a uno de cada ocho. La reconciliación llegó en 2022, tras el cambio de posición de España sobre el Sáhara Occidental que cuenta la página de España, y la frontera reabrió en mayo. En enero de 2025 cruzaron las primeras mercancías por las aduanas comerciales de Melilla y de Ceuta, que nunca había tenido una, en un régimen de pruebas.
Cronología
- 1415Portugal conquista Ceuta.
- 1497Una expedición castellana ocupa Melilla.
- 1640Portugal se separa de la corona española; Ceuta se queda con Felipe IV.
- 1668En el Tratado de Lisboa, Portugal reconoce Ceuta como española.
- 1859-1860Acuerdos con el sultán de Marruecos fijan los límites de las dos ciudades.
- 1956Marruecos se independiza; España conserva Ceuta y Melilla.
- 1995Estatutos de autonomía: nacen las dos ciudades autónomas.
- 2002Crisis del islote de Perejil entre España y Marruecos.
- 2021Unas 10.000 personas entran en Ceuta en dos días.
- 2022Reconciliación diplomática y reapertura de la frontera.
Quién es quién
Ciudad autónoma. El estatus de Ceuta y Melilla desde 1995. Tienen asamblea y un presidente que es también alcalde, pero no pueden aprobar leyes como un parlamento autonómico.
Plazas de soberanía. El peñón de Vélez de la Gomera, el peñón de Alhucemas y las islas Chafarinas: tres puntos españoles en la misma costa, sin población civil, solo con destacamentos militares. Dependen directamente del Estado.
Perejil. Un islote deshabitado junto a Ceuta. En julio de 2002 lo ocuparon soldados marroquíes y el ejército español los desalojó; desde entonces sigue vacío por acuerdo.
Tarajal y Beni Enzar. Los dos grandes pasos fronterizos, en Ceuta y en Melilla.
Lo que suele confundirse
Ceuta y Melilla y Gibraltar. España cedió Gibraltar a Gran Bretaña en un tratado de 1713, y la ONU lo tiene en su lista de territorios pendientes de descolonizar; Ceuta y Melilla no están en esa lista. Marruecos usa el paralelismo para pedir lo mismo que España pide en Gibraltar. España responde que no hay paralelismo, porque las dos ciudades son territorio español igual que Cádiz.
Unión Europea y unión aduanera. Las dos ciudades son Unión Europea, pero quedan fuera de su unión aduanera y del IVA. Por eso lo que viaja de ellas a la península pasa una aduana.
Schengen con excepciones. Están dentro del espacio Schengen, la zona europea sin controles interiores, con dos rarezas pactadas por España en 1991. Los vecinos de las provincias marroquíes de Tetuán y Nador podían entrar en la ciudad de al lado sin visado, solo por el día. Y quien viaja de allí a la península pasa un control de documentos.
Qué sigue en debate
Lo primero, de quién son. Marruecos las incluye en su reivindicación de integridad territorial. España las considera tan españolas como cualquier otra ciudad y recuerda que la ONU nunca las ha tratado como colonias. Ningún gobierno español ha aceptado negociar, ni ningún gobierno marroquí ha renunciado a reclamar. Cuando el rey Juan Carlos visitó las dos ciudades en 2007, Rabat llamó a consultas a su embajador en Madrid.
Después, quién las defendería. El artículo 6 del tratado de la OTAN describe la zona de defensa mutua como el territorio de los aliados en Europa y América del Norte. Las dos ciudades están en África, y se discute desde hace años si quedan dentro.
Y la frontera. La ley española permite desde 2015 los rechazos en frontera, devolver de inmediato a Marruecos a quien es interceptado saltando la valla; sus críticos los llaman devoluciones en caliente. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos y el Tribunal Constitucional los aceptaron en 2020, con matices, y organizaciones de derechos humanos sostienen que esas garantías no se respetan. Es el patrón de los conflictos territoriales que duran décadas: nadie cede, y todos prefieren el statu quo a lo que costaría moverlo.
Fuentes
- Estatutos de Autonomía de Ceuta y de Melilla (1995).
- Tratado de adhesión de España a las Comunidades Europeas y acuerdo de adhesión al Convenio de Schengen.
- Lista de territorios no autónomos del Comité Especial de Descolonización de la ONU.
- Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y del Tribunal Constitucional sobre los rechazos en frontera.
