La migración irregular, la que entra sin pasar por un puesto fronterizo o sin el visado que se exige, llega a España por cuatro caminos. El más usado en los últimos años es la ruta atlántica, desde Senegal, Mauritania y el sur de Marruecos hasta Canarias. Le siguen el Mediterráneo occidental, desde Marruecos y Argelia hasta la costa andaluza y murciana, la ruta de Argelia a Baleares y la frontera terrestre de Ceuta y Melilla. Las rutas cambian cuando un país de salida vigila más. Y todas juntas son una parte pequeña de la inmigración: casi todos los extranjeros que viven en España entraron por un aeropuerto.

El contexto en 60 segundos

Dos palabras salen en todas las noticias. Una patera es una barca pequeña, de madera o fibra, para cruzar distancias cortas como el estrecho. Un cayuco es una canoa larga de pesca de África occidental, en la que caben más de cien personas y que puede pasar días en el mar.

En 2024, uno de los años con más llegadas irregulares, entraron así unas 64.000 personas, más o menos la población de Ponferrada. En el mismo tiempo se instalaron en España varios cientos de miles de personas llegadas de fuera por vías regulares. Por eso, para entender cuántos inmigrantes hay y en qué situación, importan más los visados, el asilo y las regularizaciones que los barcos.

Estar en España sin papeles no es un delito. Es una infracción administrativa, que puede acabar en una orden de expulsión, no en una condena.

Cómo hemos llegado hasta aquí

La primera muerte registrada de alguien que intentaba cruzar el estrecho en patera fue en una playa de Tarifa, en 1988. Tres años después, en 1991, España empezó a exigir visado a los marroquíes para entrar en el espacio Schengen. Quien no podía conseguirlo empezó a cruzar en barca.

En 2002 España desplegó en el estrecho el Sistema Integrado de Vigilancia Exterior, una red de radares y cámaras para detectar embarcaciones. Las salidas se movieron hacia el sur, primero a la costa del Sáhara Occidental, frente a Fuerteventura y Lanzarote, y después a Mauritania y Senegal. En 2006 llegaron a Canarias unas 31.000 personas: fue la llamada crisis de los cayucos. España respondió con acuerdos con Mauritania y Senegal, patrullas de la Guardia Civil en sus costas y una operación de Frontex, la agencia europea de fronteras. Las llegadas a las islas cayeron durante más de una década.

El mismo movimiento se repitió después en sentido contrario. En 2018, después de que Italia pactara con Libia frenar las salidas por el Mediterráneo central, España se convirtió en el principal punto de llegada por mar a la Unión Europea, sobre todo por el Mediterráneo occidental hacia Almería, Granada, Málaga y Cádiz. Al año siguiente la Unión aumentó la ayuda a Marruecos para controlar su costa, y las salidas volvieron a desplazarse hacia Canarias.

Desde 2020 la ruta atlántica es la principal. En noviembre de ese año miles de personas llegaron a dormir en el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, porque no había dónde acogerlas. En 2023 las islas superaron el récord de 2006, y en 2024 lo volvieron a superar, con cerca de 47.000 llegadas. Muchas salieron de Mauritania, y muchas de esas personas eran de Malí, donde la guerra del Sahel empuja a la gente a irse. Los cayucos empezaron a llegar sobre todo a El Hierro, la isla más al sur y al oeste del archipiélago, con algo más de 11.000 habitantes. En algunas semanas desembarcaron en el puerto de La Restinga más personas de las que viven en el pueblo.

En 2024 la Unión Europea firmó con Mauritania un acuerdo con fondos para vigilar su costa y crear empleo, y España impulsó programas de migración circular con Mauritania, Senegal y Gambia: contratos de trabajo temporal pactados en origen. En 2025 las llegadas a Canarias bajaron con fuerza, mientras crecían las que van de Argelia a Baleares. El dibujo es siempre el mismo: cuando se aprieta un paso, se abre otro, a menudo más largo y más peligroso.

Qué pasa al llegar sigue un orden. Salvamento Marítimo, el servicio público de rescate en el mar, o la Guardia Civil interceptan la embarcación. En el muelle, Cruz Roja da la primera atención: comida, ropa seca y una revisión médica. La Policía Nacional identifica a cada persona y le toma las huellas, durante un máximo de 72 horas. Después se abre un expediente de devolución. Si el país de origen acepta el retorno, puede ejecutarse; si no, la persona pasa al sistema de acogida humanitaria, muchas veces en la península.

Quien pide asilo no puede ser devuelto mientras se estudia su solicitud. Los menores que llegan solos quedan bajo la tutela de la comunidad autónoma donde son localizados, y eso concentró miles de ellos en Canarias y en Ceuta. En 2025 el Gobierno aprobó por real decreto-ley una reforma de la Ley de Extranjería que obliga a repartirlos entre comunidades cuando una supera con mucho su capacidad. Varias comunidades la recurrieron ante el Tribunal Constitucional.

Cronología

  • 1988Primera muerte registrada de un migrante en patera, en Tarifa.
  • 1991España exige visado a los ciudadanos del Magreb.
  • 2002Empieza a funcionar el sistema de radares del estrecho.
  • 2006Crisis de los cayucos: unas 31.000 llegadas a Canarias.
  • 2018España, principal puerta de entrada por mar a la Unión Europea.
  • 2020La ruta atlántica vuelve a ser la principal.
  • 2024Récord de llegadas a Canarias; el Congreso admite a trámite la iniciativa popular por una regularización.
  • 2025Entra en vigor la reforma del arraigo; reparto obligatorio de menores.

Quién es quién

Salvamento Marítimo. El servicio público que rescata a las personas en el mar.

Frontex. La Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas. Apoya a los países de la Unión en la vigilancia de sus fronteras exteriores y en las devoluciones.

Protección internacional. El nombre legal del asilo y de la protección subsidiaria, la que se da a quien correría un riesgo grave si volviera sin cumplir los requisitos del asilo. En los últimos años, la mayoría de las solicitudes en España las han presentado venezolanos y colombianos, casi siempre llegados en avión.

Arraigo. El permiso de residencia para quien ya vive en España sin papeles y demuestra lazos con el país. La reforma del Reglamento de Extranjería aprobada en 2024 y en vigor desde 2025 rebajó de tres a dos años la estancia exigida.

Lo que suele confundirse

Devolución y expulsión. La devolución se aplica a quien acaba de entrar de forma irregular, sin un procedimiento largo. La expulsión se aplica a quien ya vivía en España sin papeles, y exige un expediente.

Migrante y refugiado. Un refugiado es quien obtiene protección por persecución en su país. Muchas personas que llegan en cayuco son, a la vez, migrantes en el viaje y solicitantes de asilo al llegar.

Qué sigue en debate

El Gobierno y la Unión Europea sostienen que los acuerdos con Marruecos, Mauritania y Senegal salvan vidas, porque reducen las salidas. Organizaciones de derechos humanos responden que desplazan las rutas hacia trayectos más largos y que dejan a los migrantes en manos de policías de países con pocas garantías.

Cuántas personas mueren en el camino tampoco tiene una respuesta única. La ONG Caminando Fronteras cuenta las desapariciones que le comunican las familias; la Organización Internacional para las Migraciones, las que puede verificar. Sus cifras se separan por miles.

Queda la regularización. En 2024 el Congreso admitió a trámite, con el voto en contra de Vox, una iniciativa legislativa popular firmada por más de medio millón de personas para regularizar a quienes ya viven en España sin papeles. Además, el Pacto Europeo de Migración y Asilo, aprobado en 2024, estaba previsto para aplicarse desde mediados de 2026, con un procedimiento común en la frontera y un mecanismo de solidaridad entre países.

Fuentes

  • Balances de inmigración irregular del Ministerio del Interior.
  • Estadísticas de población y de migraciones del Instituto Nacional de Estadística.
  • Ley de Extranjería y Reglamento de Extranjería, en su reforma de 2024.
  • Informes de la Organización Internacional para las Migraciones, ACNUR, Cruz Roja y Caminando Fronteras.

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