Las fronteras modernas se forman de cinco o seis maneras, y ninguna de ellas es la que solemos imaginar. No las dibujaron los ríos, ni las montañas, ni siglos de convivencia entre vecinos. Las dibujaron imperios repartiendo sus propias divisiones administrativas, tratados firmados en la mesa que sigue a una guerra, independencias que decidieron conservar la línea heredada, y en bastantes menos casos una votación o una negociación entre iguales. Saber cuál de esos mecanismos actuó en un sitio concreto explica casi todo lo que pasa después en él.
El contexto en 60 segundos
Una frontera es dos cosas a la vez: una línea acordada sobre un papel, que llamamos delimitación, y una serie de hitos, vallas y puestos sobre el terreno, que llamamos demarcación. Entre las dos pueden pasar décadas, y buena parte de los conflictos fronterizos nacen en ese hueco.
La regla práctica para leer un mapa es sencilla. Donde la línea serpentea, casi siempre siguió algo que había allí: un río, una cresta, el límite de unos pastos. Donde la línea es recta, se decidió lejos. Los tramos rectos del Sáhara, del interior de Australia o la larga horizontal entre Estados Unidos y Canadá son el rastro de despachos, no de accidentes del terreno.
Cómo hemos llegado hasta aquí
Los imperios dividiendo su propia administración. Es el mecanismo más frecuente. Una potencia organiza el territorio que controla en provincias, distritos o mandatos, por comodidad de gobierno, y esas divisiones internas se convierten en fronteras internacionales el día que el imperio se va. Las provincias del Imperio otomano, los virreinatos españoles en América y las colonias trazadas por franceses y británicos en África funcionan así. El reparto africano se aceleró tras la conferencia de Berlín de 1884 y 1885, donde las potencias europeas fijaron entre ellas las reglas del reparto sin ningún africano en la sala. En Oriente Medio el caso más citado es el acuerdo secreto anglo-francés de 1916 conocido como Sykes-Picot, que está contado entero en por qué las fronteras de Oriente Medio son como son.
Las guerras y los tratados que las cierran. El mapa europeo se ha rehecho varias veces en una mesa de negociación: en 1648 tras la guerra de los Treinta Años, en 1815 tras Napoleón, en 1919 y 1920 al deshacerse los imperios austrohúngaro y otomano, y en 1945 con el desplazamiento de Polonia hacia el oeste. El vencedor propone, el vencido firma, y la línea resultante dura hasta la guerra siguiente o hasta que deja de discutirse.
La descolonización y el uti possidetis. Cuando las colonias se independizaron, casi todas conservaron los límites que el colonizador les había puesto. Esa es la fórmula latina uti possidetis: conservar las fronteras heredadas de la administración colonial. Las repúblicas latinoamericanas la adoptaron en el siglo XIX y la Organización para la Unidad Africana la reafirmó en 1964, con un argumento defensivo: si cada país nuevo podía reclamar tierras a su vecino, el continente entero se pondría a discutir a la vez. El precio fue conservar líneas que partían pueblos y juntaban a otros que no se habían gobernado nunca juntos.
La partición de la India en 1947 muestra lo apretado que podía ser el proceso. El encargo de trazar la línea entre India y Pakistán recayó en un abogado británico, Cyril Radcliffe, que no había estado nunca en el subcontinente y dispuso de unas pocas semanas. El trazado se hizo público después de las independencias, y de él salieron uno de los desplazamientos de población más grandes del siglo y una disputa sobre Cachemira que sigue abierta.
Las votaciones. Menos comunes, pero existen. Tras la Primera Guerra Mundial se organizaron plebiscitos para decidir a qué Estado pasaban algunas zonas, como Schleswig en 1920 o la Alta Silesia en 1921, y el territorio del Sarre votó dos veces en el siglo XX sobre a quién pertenecía. Más cerca, Sudán del Sur votó en 2011 su separación de Sudán, y de ahí salió una frontera nueva y un conjunto de problemas que no resolvió; está contado en por qué se separó Sudán del Sur.
La negociación tranquila. También ocurre, aunque no salga en los titulares. Estados que intercambian enclaves para simplificar el trazado, que aceptan la sentencia de la Corte Internacional de Justicia sobre un tramo discutido o que firman un tratado de límites décadas después de haberse independizado. Son procesos lentos, técnicos y aburridos, que es precisamente lo que indica que van bien.
La geografía que se mueve. Cuando la frontera la marca un elemento natural, el elemento natural no se entera. El río Bravo, que separa México de Estados Unidos, ha cambiado de curso más de una vez y dejó una parcela de El Paso del lado equivocado, en una disputa llamada El Chamizal que tardó un siglo en cerrarse con un acuerdo entre los dos países. En los Alpes, Italia y Suiza han tenido que renegociar tramos porque los glaciares que definían la línea se están retirando. Una cresta que era eterna resulta que no lo era.
Cronología
- 1648Los tratados de Westfalia cierran la guerra de los Treinta Años y asientan la idea de soberanía territorial.
- 1815El Congreso de Viena rehace el mapa europeo tras Napoleón.
- 1884-1885La conferencia de Berlín fija las reglas del reparto europeo de África.
- 1916Acuerdo secreto Sykes-Picot entre Francia y Reino Unido sobre las provincias árabes otomanas.
- 1919-1920Los tratados de posguerra deshacen los imperios austrohúngaro y otomano.
- 1920-1921Plebiscitos de Schleswig y de la Alta Silesia.
- 1947La línea Radcliffe divide India y Pakistán en unas semanas.
- 1963-1964México y Estados Unidos cierran la disputa de El Chamizal, nacida de un río que se movió.
- 1964La Organización para la Unidad Africana confirma las fronteras coloniales heredadas.
- 2011Sudán del Sur vota su independencia y aparece una frontera nueva en África.
Quién es quién
Delimitación y demarcación. La primera es el acuerdo sobre por dónde va la línea. La segunda es ponerla físicamente sobre el terreno, con hitos y vallas.
Uti possidetis. Conservar las fronteras heredadas de la administración colonial.
Frontera natural. La que sigue un río, una cordillera o una costa. Suena estable y no siempre lo es.
Enclave. Un trozo de un país rodeado por completo por otro. Suele ser el residuo de un reparto antiguo que nadie llegó a limpiar.
Comisión de límites. El equipo técnico que traduce un tratado en hitos concretos. Su trabajo puede durar años y abrir disputas nuevas sobre metros.
Lo que suele confundirse
Frontera y límite étnico o lingüístico. Casi nunca coinciden, y no se diseñaron para coincidir. La mayoría de las fronteras se trazaron por conveniencia administrativa o militar, no mirando quién vivía dónde.
Frontera antigua y frontera legítima. La antigüedad de una línea no decide nada por sí sola. Hay fronteras recientes aceptadas por todos y fronteras centenarias discutidas a diario.
Trazar y demarcar. Se puede acordar una frontera en un tratado y tardar treinta años en clavar el primer hito. Mientras tanto, sobre el terreno, la línea la marca quien esté allí.
Qué sigue en debate
La discusión de fondo es la misma desde hace un siglo: qué pesa más, la integridad territorial de los Estados existentes o el derecho de una población a decidir su estatus. Nadie ha encontrado una regla que sirva para todos los casos, y los tribunales internacionales suelen resolver el tramo concreto que se les plantea sin sentar un principio general.
En África y en Asia se discute también si conservar las fronteras coloniales fue el mal menor o la fuente de los conflictos posteriores. La Unión Africana mantiene el principio por el motivo por el que se adoptó: abrirlo significaría abrirlo en todas partes a la vez. Quienes lo critican responden que la estabilidad se ha comprado con guerras internas. Las dos lecturas conviven, y el debate vuelve cada vez que un territorio reclama separarse.
Fuentes
- Sentencias de la Corte Internacional de Justicia en asuntos de delimitación terrestre y marítima.
- Textos de tratados de límites y de las actas de conferencias de paz del siglo XX.
- Resoluciones de la Organización para la Unidad Africana y de la Unión Africana sobre fronteras heredadas.
- Documentación del Comité de Descolonización de Naciones Unidas.
