Yugoslavia no se rompió por una sola causa ni en un solo momento. Era un Estado federal de seis repúblicas, y funcionaba porque el poder estaba repartido entre ellas con mucho cuidado: quién manda, cuánto paga cada una, quién tiene derecho a veto. Ese reparto se sostuvo mientras hubo crecimiento económico y una autoridad que lo arbitraba. Cuando faltaron las dos cosas, los dirigentes de cada república empezaron a competir, y varios de ellos descubrieron que el nacionalismo era la manera más rápida de ganar unas elecciones. A partir de 1991 las independencias se declararon una detrás de otra y, donde había poblaciones mezcladas, se declararon con las armas encima de la mesa.
El contexto en 60 segundos
La República Federativa Socialista de Yugoslavia existió desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta 1992. La formaban seis repúblicas: Eslovenia, Croacia, Bosnia y Herzegovina, Serbia, Montenegro y Macedonia. Dentro de Serbia había además dos provincias con autonomía propia, Voivodina y Kosovo.
Era un país socialista, pero no del bloque soviético. Rompió con Moscú en 1948 y se convirtió en uno de los impulsores del Movimiento de Países No Alineados, el grupo de Estados que no quisieron encuadrarse ni con Estados Unidos ni con la URSS. Eso le dio créditos de Occidente, pasaportes con los que se podía viajar y una identidad propia de la que mucha gente estaba orgullosa.
Lo que no tenía era un mecanismo sencillo para decidir. La Constitución de 1974 dio a las repúblicas y a las dos provincias competencias amplísimas y una presidencia colectiva, con un representante de cada una que rotaba en el cargo. Mientras hubo una figura que estaba por encima del sistema, el sistema funcionó. Josip Broz Tito, que dirigió el país desde 1945, murió en 1980.
Cómo hemos llegado hasta aquí
Los años ochenta fueron una década mala. Yugoslavia se había endeudado en el extranjero, la inflación se disparó, el paro creció y las diferencias entre repúblicas se hicieron visibles: Eslovenia y Croacia producían mucho más por habitante que Macedonia o Kosovo, y sus dirigentes empezaron a decir en voz alta que estaban pagando por el resto. En el sur la queja era la contraria: que el dinero de la federación no llegaba.
Sobre ese malestar creció un discurso nuevo. En 1986 se filtró un memorando de la Academia Serbia de Ciencias y Artes que describía a los serbios como perjudicados por el reparto constitucional. Poco después, Slobodan Milošević llegó a la cabeza del partido en Serbia y convirtió esa idea en política: en 1989 recortó la autonomía de Kosovo y Voivodina, lo que le dio más votos en la presidencia colectiva. Para Eslovenia y Croacia, eso fue la prueba de que la federación ya no les protegía. Para Serbia, era corregir un desequilibrio.
En 1990 se celebraron las primeras elecciones con varios partidos, república por república. Ganaron casi en todas partes fuerzas nacionalistas. Ninguna instancia común quedó capaz de arbitrar, porque cada una de las partes había dejado de reconocer la autoridad de las demás.
En junio de 1991 Eslovenia y Croacia declararon la independencia. En Eslovenia, donde apenas había minorías, el enfrentamiento con el Ejército federal duró unos diez días. En Croacia no: había una población serbia importante, que proclamó sus propias entidades, y la guerra se prolongó hasta 1995. Bosnia y Herzegovina era el caso más difícil, con tres grupos grandes viviendo mezclados en las mismas ciudades. Declaró la independencia en 1992 tras un referéndum que los partidos serbobosnios boicotearon, y la guerra empezó casi enseguida. Macedonia se separó sin combates.
La guerra de Bosnia terminó con el acuerdo negociado en Dayton, en Estados Unidos, en noviembre de 1995 y firmado en París en diciembre. Mantuvo el país entero pero lo dividió en dos entidades con gobierno propio, la Federación de Bosnia y Herzegovina y la República Srpska, con un Estado central deliberadamente débil. Es un acuerdo que paró los combates y que treinta años después sigue siendo la Constitución del país.
Kosovo quedó fuera de Dayton. La guerra allí llegó en 1998 y 1999, terminó con una campaña de bombardeos de la OTAN y con el territorio bajo administración de Naciones Unidas. En 2008 Kosovo declaró la independencia. Serbia no la reconoce, y el resultado es uno de los ejemplos habituales de Estado no reconocido por todos.
Cronología
- 1945Se constituye la Yugoslavia socialista, con seis repúblicas y Tito al frente.
- 1948Ruptura con la Unión Soviética; el país queda fuera del bloque del Este.
- 1974Nueva Constitución: más poder para las repúblicas y para las dos provincias serbias.
- 1980Muere Tito. La presidencia pasa a ser rotatoria entre las repúblicas.
- 1986Se filtra el memorando de la Academia Serbia de Ciencias y Artes.
- 1989Serbia recorta la autonomía de Kosovo y Voivodina.
- 1990Primeras elecciones con varios partidos: ganan fuerzas nacionalistas en casi todas las repúblicas.
- 1991Eslovenia y Croacia declaran la independencia; también Macedonia. Empiezan las guerras.
- 1992Bosnia y Herzegovina declara la independencia tras un referéndum boicoteado.
- 1995Acuerdo de Dayton: fin de la guerra de Bosnia.
- 1999Guerra de Kosovo y campaña aérea de la OTAN; el territorio pasa a administración de la ONU.
- 2006Montenegro se separa de Serbia tras un referéndum.
- 2008Kosovo declara la independencia.
Quién es quién
Josip Broz Tito. Dirigió Yugoslavia desde el final de la guerra hasta su muerte en 1980. Fue quien mantuvo el equilibrio entre repúblicas y quien marcó la distancia con Moscú.
Slobodan Milošević. Dirigente serbio desde finales de los ochenta. Impulsó la recentralización y fue la figura serbia en las guerras de los noventa. Murió en 2006 mientras era juzgado en La Haya.
El Ejército Popular Yugoslavo. Las fuerzas armadas federales. Al romperse el país, su mando y buena parte de su armamento quedaron del lado serbio, lo que desequilibró las primeras fases de las guerras.
El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia. Creado por Naciones Unidas en 1993 y con sede en La Haya. Juzgó crímenes cometidos durante las guerras y calificó de genocidio la matanza de Srebrenica de julio de 1995.
Acuerdo de Dayton. El texto que cerró la guerra de Bosnia en 1995 y que sigue organizando el Estado bosnio.
Lo que suele confundirse
Yugoslavia y el bloque soviético. No eran lo mismo. Yugoslavia era socialista pero independiente de Moscú desde 1948, con empresas autogestionadas y libertad para viajar que no existían en Hungría o en Rumanía.
Serbia y Yugoslavia. Tampoco son sinónimos, aunque Belgrado fuera la capital de las dos cosas. Serbia era una de las seis repúblicas.
“Las guerras yugoslavas”, en singular. Fueron varias, con causas y desenlaces distintos: diez días en Eslovenia, cuatro años en Croacia, casi cuatro en Bosnia, una más en Kosovo al final de la década. Meterlas en el mismo saco borra esas diferencias.
Qué sigue en debate
Quién tuvo la responsabilidad de las guerras es el punto donde las versiones se separan y no se han vuelto a juntar. Los tribunales han dictado condenas individuales, no veredictos sobre pueblos, y cada uno de los países surgidos de Yugoslavia enseña una historia distinta de lo ocurrido. En Serbia se subraya el papel de la OTAN en 1999 y las víctimas serbias en Croacia y Bosnia; en Croacia y Bosnia se subraya la campaña contra la población no serbia; en Kosovo, la de 1998 y 1999. Las cifras de muertos y desplazados varían mucho según quién las cuente y qué periodo incluya.
El estatus de Kosovo sigue abierto: Serbia lo considera parte de su territorio, un número grande de Estados lo reconocen como país y otros no, y las conversaciones entre Belgrado y Pristina llevan años sin cerrarse. En Bosnia se discute si Dayton, que paró la guerra, ha congelado también la política del país al repartir los cargos por pertenencia nacional.
Fuentes
- Sentencias y archivos públicos del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia.
- Resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre Bosnia y sobre Kosovo.
- El texto del Acuerdo Marco General de Paz en Bosnia y Herzegovina (Dayton).
- Opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia sobre la declaración de independencia de Kosovo.
