El contexto en 60 segundos
No hay una respuesta única, y eso es lo primero que conviene saber. La Liga Árabe reúne a veintidós estados que van de Marruecos a Omán y de Siria a Somalia, con sistemas legales, historias coloniales y sociedades muy distintas. Meterlos en la misma frase produce siempre un error.
Dicho eso, el panorama legal tiene un patrón reconocible. En varios países las relaciones consentidas entre adultos del mismo sexo están expresamente penadas, con condenas de unos meses a varios años de cárcel. En algunos la ley prevé penas mucho más graves, hasta la muerte, aunque las ejecuciones por este motivo están muy poco documentadas. En unos pocos no existe delito específico. Y en casi todos, incluidos estos últimos, la persecución llega por otras vías: escándalo público, libertinaje, atentado contra el pudor. Esa segunda capa explica más casos reales que la primera.
Luego está la vida, que no cabe en el código penal. Mucha gente vive relaciones discretas en ciudades donde todos saben y nadie dice nada, y lo que decide su suerte no suele ser la ley, sino la visibilidad, la familia, el dinero y el pasaporte.
Cómo hemos llegado hasta aquí
El dato que más sorprende a quien se asoma por primera vez es el origen de varias de estas normas. En los territorios que administró el Reino Unido, los códigos penales importados en el siglo XIX incorporaron delitos de «actos contra natura» redactados en Londres, cuando también estaban penados en Inglaterra. En los territorios bajo influencia francesa el recorrido fue otro, porque Francia había suprimido ese delito de su código a finales del siglo XVIII, pero varios códigos locales aprobados durante el protectorado o tras la independencia incorporaron artículos propios. En Túnez sigue vigente un artículo del código penal de 1913, aprobado bajo protectorado francés.
Eso no significa que antes no hubiera normas: el derecho islámico clásico trata la cuestión y los juristas medievales discutieron largamente sobre pruebas y penas. Significa que el artículo que hoy usa un fiscal suele ser un texto moderno, de matriz europea o mixta, y no una herencia intacta de hace mil años. Las dos genealogías están enredadas, y quien presenta solo una está simplificando.
La literatura árabe clásica, además, está llena de poesía amorosa dirigida a muchachos: Abu Nuwás, poeta de Bagdad de los siglos VIII y IX, es el ejemplo más citado y sus versos se estudian en las facultades de letras de la región. No conviene leer aquello con categorías de hoy, porque la idea de orientación sexual como identidad es del siglo XIX europeo. Pero sirve para descartar la imagen de una tradición uniformemente silenciosa.
El cambio reciente es la persecución mediática. En Egipto, la redada de 2001 en un local flotante del Nilo y el juicio posterior contra decenas de hombres llevó el asunto a las portadas y al discurso político. Desde entonces se han documentado en varios países detenciones a partir de aplicaciones de citas, con policías que se hacen pasar por usuarios, y registros de teléfonos como prueba. Las organizaciones de derechos humanos han señalado también el uso de exámenes anales forzosos, que las asociaciones médicas consideran sin valor probatorio y equiparables a malos tratos.
Al mismo tiempo apareció el otro lado. En 2004 se fundó en Líbano Helem, la primera organización pública del mundo árabe dedicada a estos derechos. Tras las revueltas de 2011 surgieron colectivos y revistas en Túnez, Marruecos y Jordania, festivales de cine pequeños y semiclandestinos, líneas de asistencia jurídica y de salud. Casi todos trabajan más en protección que en visibilidad, y muchos han pasado por ciclos de apertura y cierre según el gobierno de turno.
Cronología
- Siglo XIXLos códigos penales importados por la administración británica introducen delitos de «actos contra natura» en varios territorios.
- 1913Túnez aprueba, bajo protectorado francés, el código penal cuyo artículo sobre la cuestión sigue vigente.
- Mediados del siglo XXAlgunos países, como Jordania, dejan de recoger ese delito en sus códigos.
- Años setentaBaréin despenaliza las relaciones consentidas entre adultos del mismo sexo.
- 2001Una redada en El Cairo y el juicio a decenas de hombres abren el debate público en Egipto.
- 2004Se funda en Líbano la primera organización pública de la región dedicada a estos derechos.
- 2011-2015Aparecen colectivos, revistas y festivales en Túnez, Marruecos y Jordania.
- 2017Decisiones judiciales en Líbano cuestionan el artículo penal; en Egipto hay una oleada de detenciones.
- 2018Una comisión oficial tunecina sobre libertades individuales propone la despenalización; el Parlamento no la tramita.
- 2022El Mundial de fútbol de Catar lleva la discusión a la prensa internacional durante semanas.
- 2024Irak aprueba una ley que penaliza expresamente las relaciones entre personas del mismo sexo.
Quién es quién
Liga Árabe. Organización de veintidós estados. No implica legislación común: cada país tiene su código penal y sus tribunales.
Organizaciones locales. Grupos como Helem en Líbano o Mawjoudin en Túnez trabajan en asistencia jurídica, salud y acogida. Su situación legal varía: unos están registrados y otros operan sin reconocimiento.
Figuras penales de moral pública. Artículos sobre escándalo público, libertinaje o atentado al pudor. Son el instrumento más usado en la práctica, también donde no hay delito específico.
Organismos internacionales. Comités y relatores de Naciones Unidas, Human Rights Watch y Amnistía Internacional documentan casos y emiten recomendaciones que los estados aceptan o rechazan.
Mithli y shadh. «Mithli» es el término neutro que promovieron los propios activistas desde los años noventa; «shadh», que significa desviado, es el peyorativo que domina en buena parte de la prensa.
Lo que suele confundirse
Ilegal no quiere decir lo mismo en todas partes. Hay países con un artículo expreso y países sin él donde, aun así, se detiene y se condena por otras figuras. Preguntar solo si «es legal» da una foto falsa en las dos direcciones.
Mundo árabe no es mundo musulmán. La mayoría de los musulmanes del planeta vive fuera de los países árabes, y en estos hay comunidades cristianas, judías y no creyentes. Las leyes de las que habla esta página son leyes de estados concretos, no de una religión.
Las leyes de hoy no son la tradición de siempre. Varias se escribieron bajo administración colonial, importando delitos europeos de la época. Presentarlas como herencia inmemorial es históricamente inexacto, y también lo es presentar la región como un lugar sin normas propias antes de la colonización.
Orientación e identidad de género no son lo mismo. En varios países se aplican además normas contra «imitar al sexo contrario», que afectan sobre todo a personas trans y siguen una lógica distinta de la de los artículos sobre relaciones sexuales.
Silencio no es ausencia. Que no haya manifestaciones ni bares visibles no significa que no haya vidas: ocurren en espacios privados, en redes cerradas y bajo acuerdos tácitos con la familia y el vecindario.
Qué sigue en debate
Dentro de la región se discute la estrategia. Una parte del activismo sostiene que hay que pelear la despenalización en los tribunales y en el Parlamento, como se ha intentado en Túnez y en Líbano. Otra sostiene que hoy una campaña pública de visibilidad provoca más detenciones que avances, y que la prioridad es la protección: abogados, refugio, salud, salidas del país cuando hacen falta.
También se discute el papel de las campañas internacionales. Colectivos de varios países han pedido a gobiernos y organizaciones europeas que no organicen actos ni declaraciones sin coordinarse con ellos, porque sostienen que refuerzan el argumento oficial de que se trata de una agenda importada y porque la reacción la sufren los de dentro. Otros activistas responden que la presión exterior ha servido para frenar condenas concretas y que renunciar a ella es dejar solos a los perseguidos. Las dos posiciones vienen de personas que viven allí.
Hay además una discusión religiosa abierta. Un sector de juristas y pensadores musulmanes defiende que los textos condenan actos concretos y no permiten construir un régimen penal moderno; la posición mayoritaria en las instituciones religiosas de la región es la contraria. Y está el asilo: los sistemas europeos exigen a menudo pruebas de una vida pública que, precisamente por el contexto del que huyen, los solicitantes no pueden aportar.
Fuentes
- Informes de país de Human Rights Watch y Amnistía Internacional.
- Documentos del examen periódico universal y de los comités de derechos humanos de Naciones Unidas.
- Códigos penales nacionales y decisiones judiciales publicadas.
- Publicaciones y comunicados de organizaciones locales.
- Literatura académica sobre historia de la sexualidad en el mundo árabe e islámico.
