Taiwán y China no se reconocen porque la guerra civil china nunca terminó con un acuerdo. En 1949 los comunistas ganaron en el continente y proclamaron en Pekín la República Popular China. El gobierno derrotado, la República de China, se retiró a Taiwán y siguió existiendo allí. Durante décadas cada uno se presentó como el único gobierno legítimo de toda China. Hoy Taipéi ya no reclama el continente en la práctica, pero Pekín sigue considerando la isla parte de su territorio, y el resto del mundo tiene que elegir a cuál reconoce.

El contexto en 60 segundos

Aquí hasta los nombres forman parte del problema. La República Popular China gobierna el continente desde Pekín; en las noticias se la llama simplemente China. La República de China gobierna Taiwán y unas cuantas islas menores desde Taipéi. En adelante escribimos “Pekín” y “Taipéi” para los gobiernos y “Taiwán” para la isla y su gente.

Taiwán es algo más pequeña que Extremadura y tiene unos 23 millones de habitantes, más o menos la mitad que España, con presidente elegido, ejército, moneda y pasaporte. Entre los Estados no reconocidos es un caso raro: no le falta control del terreno, le falta reconocimiento, y lo perdió después de haberlo tenido.

Cómo hemos llegado hasta aquí

La isla estaba habitada por pueblos indígenas cuando llegaron colonos chinos en el siglo XVII. La dinastía Qing, la última que gobernó China como imperio, se hizo con ella en 1683 y en 1895 se la cedió a Japón tras perder una guerra. Por eso, cuando en 1912 nació en el continente la República de China, Taiwán era colonia japonesa.

Japón se rindió en 1945 y la República de China tomó el control de la isla. La llegada fue dura: en 1947 una revuelta por toda la isla fue aplastada por tropas enviadas desde el continente, con miles de muertos en cifras que todavía se discuten.

Mientras, en el continente seguía la guerra civil entre el Kuomintang, el Partido Nacionalista de Chiang Kai-shek que gobernaba la República de China, y el Partido Comunista de China, de Mao Zedong. El 1 de octubre de 1949 Mao proclamó en Pekín la República Popular China. En diciembre el gobierno de Chiang se trasladó a Taipéi con cientos de miles de soldados, funcionarios y civiles. La isla vivió bajo ley marcial hasta 1987.

Ninguno de los dos lo aceptó como un final. Pekín preparaba la invasión y Taipéi hablaba de recuperar el continente. Lo que congeló la situación fue otra guerra: al empezar la guerra de Corea en 1950, Estados Unidos envió su flota al estrecho, y en 1954 firmó con Taipéi un tratado de defensa mutua.

La República de China conservó el asiento de China en Naciones Unidas, con su puesto permanente y su veto en el Consejo de Seguridad. Y los dos gobiernos exigían exclusividad: quien reconocía a uno perdía al otro.

El 25 de octubre de 1971 la Asamblea General aprobó la Resolución 2758, que reconocía a los representantes de Pekín como los únicos legítimos de China en la ONU y expulsaba a “los representantes de Chiang Kai-shek”. El texto no nombra Taiwán, y eso se sigue discutiendo.

Después vino una cadena. En 1972 Richard Nixon viajó a Pekín y Japón cambió su reconocimiento; España lo hizo en 1973. Estados Unidos dio el paso en 1979: reconoció a Pekín, cerró su embajada en Taipéi y puso fin al tratado de defensa. Meses después el Congreso aprobó la Ley de Relaciones con Taiwán, que mantiene los vínculos a través de una oficina que no se llama embajada.

Mientras perdía aliados fuera, Taiwán cambiaba por dentro. Bajo la ley marcial, el Kuomintang gobernó como partido único de hecho y miles de personas fueron encarceladas o ejecutadas por motivos políticos. En 1986 nació el Partido Democrático Progresista, todavía sin permiso legal. En 1991 Taipéi dio por terminado el estado de guerra contra los comunistas, lo que suponía aceptar en la práctica que Pekín gobernaba el continente. En 1996 la isla eligió por primera vez a su presidente por voto directo, con ensayos de misiles de Pekín en el estrecho. En 2000 ganó el Partido Democrático Progresista: por primera vez gobernaba la oposición.

Desde entonces los dos grandes partidos se alternan. En 2005 Pekín aprobó una Ley Antisecesión que prevé “medios no pacíficos” si Taiwán se separa. En 2015, con el Kuomintang en el poder, Ma Ying-jeou y Xi Jinping se reunieron en Singapur, el primer encuentro de dirigentes de los dos lados desde 1949. Para no decidir qué título darse, se llamaron “señor”. En 2016 volvió a gobernar el Partido Democrático Progresista y Pekín suspendió los contactos oficiales.

El resultado es lo que casi todos llaman el statu quo: Taiwán se gobierna sola, no ha declarado la independencia con un nombre nuevo y Pekín no ha intentado tomarla por la fuerza. Taipéi tiene relaciones formales con pocos Estados, cada vez menos, y con el resto trata mediante oficinas que suelen llevar el nombre de Taipéi. Cuando Lituania aceptó en 2021 una con el nombre de Taiwán, Pekín rebajó sus relaciones con Vilna.

Cronología

  • 1895La dinastía Qing cede Taiwán a Japón tras perder la guerra.
  • 1945Japón se rinde y la República de China toma el control de la isla.
  • 1949Mao proclama la República Popular; el gobierno de Chiang se retira a Taipéi.
  • 1971La Resolución 2758 da el asiento de China en la ONU a Pekín.
  • 1979Estados Unidos reconoce a Pekín y aprueba la Ley de Relaciones con Taiwán.
  • 1987Se levanta la ley marcial en Taiwán.
  • 1996Primera elección presidencial directa en Taiwán.
  • 2015Primera reunión entre dirigentes de los dos lados, en Singapur.

Quién es quién

Kuomintang. El Partido Nacionalista chino. Gobernó la República de China en el continente y después en Taiwán. Hoy defiende una relación más estrecha con Pekín y rechaza la independencia formal.

Partido Comunista de China. Gobierna la República Popular China desde 1949. Considera la unificación con Taiwán una cuestión de soberanía nacional.

Partido Democrático Progresista. Nació en 1986 de la oposición a la ley marcial. Sostiene que Taiwán ya es un país soberano, llamado oficialmente República de China.

Ley de Relaciones con Taiwán. Ley estadounidense de 1979. Regula los lazos extraoficiales y la venta de armas defensivas, sin prometer una intervención militar: la llamada ambigüedad estratégica.

Lo que suele confundirse

Principio y política de una sola China. El principio es la posición de Pekín: hay una sola China, Taiwán forma parte de ella y su único gobierno legítimo es el de la República Popular. La política es la fórmula de cada país que reconoce a Pekín, y varía: Estados Unidos “toma nota” de la postura china sobre Taiwán, que no es lo mismo que aceptarla.

República de China y República Popular China. La primera nació en 1912 y gobierna Taiwán. La segunda nació en 1949 y gobierna el continente.

Taiwán y Hong Kong. Hong Kong, antigua colonia británica, pasó a la República Popular en 1997 con la fórmula “un país, dos sistemas”. Pekín ofrece lo mismo a Taiwán; los grandes partidos taiwaneses, incluido el Kuomintang, la rechazan.

Qué sigue en debate

Empezando por la palabra. Pekín habla de “reunificación”: considera que Taiwán fue parte de China durante siglos. Muchos en Taiwán dicen “unificación”, porque la República Popular nunca gobernó la isla. Usamos la segunda, salvo al citar a Pekín, porque describe el resultado sin juzgar la historia.

Pekín sostiene que la cuestión es interna y que la unificación debe llegar, a ser posible en paz, sin renunciar a la fuerza. Cita la Resolución 2758. Taipéi, y en los últimos años también funcionarios estadounidenses, responden que esa resolución decidió quién ocupaba el asiento, no el estatus de la isla.

En Taiwán no hay una sola voz. El Kuomintang acepta el llamado Consenso de 1992, que resume como “una sola China, con interpretaciones distintas”. El Partido Democrático Progresista no lo reconoce y sostiene que los dos gobiernos no están subordinados entre sí. Hay partidarios de la independencia formal y de la unificación, pero las encuestas de la isla muestran desde hace años que la opción más elegida es mantener la situación actual.

Queda la pregunta de si habrá una guerra, que nadie puede contestar con certeza. Es el patrón de otros conflictos que duran décadas: nadie está conforme con el statu quo, y casi todos lo prefieren al coste de moverlo.

Fuentes

  • Texto de la Resolución 2758 de la Asamblea General de Naciones Unidas (1971).
  • Comunicados conjuntos de Estados Unidos y Pekín, y Ley de Relaciones con Taiwán.
  • Libros blancos de Pekín sobre Taiwán y Ley Antisecesión (2005).
  • Encuestas periódicas del Centro de Estudios Electorales de la Universidad Nacional Chengchi.

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