El contexto en 60 segundos
Hebrón, al Jalil en árabe, es la ciudad más poblada de Cisjordania y su mayor centro industrial y comercial. Su casco antiguo está dividido desde 1997 en dos zonas administrativas: H1, bajo control de la Autoridad Palestina, y H2, bajo control militar israelí. En H2 viven decenas de miles de palestinos y, en varios enclaves dentro del tejido urbano, unos cientos de residentes israelíes, además de la comunidad mayor de Kiryat Arba, adyacente a la ciudad.
La calle Shuhada atraviesa esa zona. Era la arteria comercial del centro, la vía del mercado mayorista y la conexión con la carretera del sur. Hoy sus comercios están cerrados, muchos con las persianas soldadas por orden militar, y la circulación palestina está prohibida o limitada según el tramo. El cierre empezó por fases a partir de 1994 y se endureció durante la segunda intifada, la revuelta palestina iniciada en 2000.
Cómo hemos llegado hasta aquí
En el centro de Hebrón está el edificio que los musulmanes llaman mezquita de Ibrahim y los judíos Tumba de los Patriarcas: el lugar donde ambas tradiciones sitúan la sepultura de Abraham. Es sagrado para las dos y está en mitad de un casco antiguo habitado. Esa coincidencia explica buena parte de lo que ha pasado allí.
En la ciudad vivió durante siglos una comunidad judía. En 1929, durante los disturbios de aquel año en la Palestina bajo mandato británico, decenas de sus miembros fueron asesinados y el resto abandonó Hebrón. Tras la guerra de 1967, cuando Israel tomó el control de Cisjordania, grupos de colonos israelíes volvieron con el argumento de restablecer aquella presencia: en 1968 se instalaron en un hotel y poco después se fundó Kiryat Arba a las afueras. Desde los años ochenta se ocuparon además varios edificios del casco antiguo, junto a la mezquita y sobre la propia calle Shuhada. Hebrón es el único caso en Cisjordania de asentamiento israelí dentro de una ciudad palestina; en el resto del territorio están separados de los núcleos palestinos.
El punto de inflexión llegó el 25 de febrero de 1994, cuando un colono israelí armado entró en la mezquita de Ibrahim durante la oración del mes de ramadán y mató a decenas de fieles palestinos antes de ser abatido allí mismo. Las protestas posteriores dejaron más muertos. La respuesta de las autoridades israelíes fue dividir el edificio en una parte sinagoga y otra mezquita, con accesos separados y control militar, y cerrar el paso de vehículos palestinos en varias calles del entorno, entre ellas Shuhada. La medida se presentó como temporal.
En enero de 1997, dentro del marco de los acuerdos de Oslo, Israel y la Organización para la Liberación de Palestina firmaron el Protocolo de Hebrón, que partió la ciudad en H1 y H2. Israel retiró sus tropas de la mayor parte del término municipal y mantuvo el control militar sobre el casco antiguo y los enclaves. Para vigilar el acuerdo se creó la Presencia Internacional Temporal en Hebrón, una misión de observadores desarmados de varios países europeos, que trabajó allí hasta 2019, cuando el Gobierno israelí no renovó su mandato.
Con la segunda intifada, a partir de 2000, las restricciones en H2 se ampliaron: toques de queda prolongados, calles bloqueadas con muros de hormigón y tornos, y órdenes militares de cierre de comercios. Las organizaciones de derechos humanos israelíes y palestinas que documentan la zona cuentan cientos de negocios clausurados y miles de viviendas vacías en el entorno de la calle. Los tribunales israelíes han examinado recursos contra algunos cierres y han ordenado reabrir tramos concretos; parte de esas decisiones se ha aplicado y parte no.
Cronología
- 1929Decenas de judíos de Hebrón son asesinados durante los disturbios de aquel año; la comunidad abandona la ciudad.
- 1967Israel toma el control de Cisjordania tras la guerra de junio.
- 1968Primeros grupos de colonos israelíes en Hebrón; poco después se funda Kiryat Arba.
- 1994Un colono israelí mata a decenas de fieles palestinos en la mezquita; el edificio se divide y empiezan los cierres en la calle Shuhada.
- 1997El Protocolo de Hebrón divide la ciudad en H1 y H2 y crea la misión internacional de observadores.
- 2000-2005La segunda intifada amplía los cierres, los toques de queda y las clausuras de comercios.
- 2010Primera convocatoria de la campaña Open Shuhada Street.
- 2017La Unesco inscribe el casco antiguo en el Patrimonio Mundial a propuesta palestina; Israel rechaza la decisión.
- 2019Israel no renueva el mandato de la misión internacional de observadores, que abandona la ciudad.
Quién es quién
Autoridad Palestina. Administración creada por los acuerdos de Oslo. Gobierna H1: servicios municipales, policía y el grueso de la vida económica.
Fuerzas de seguridad israelíes. Controlan H2, gestionan los puestos de control y emiten las órdenes militares que regulan el acceso a la calle Shuhada.
Residentes israelíes del casco antiguo. Unos cientos de personas en varios edificios dentro de H2, con su propio comité vecinal. Kiryat Arba, junto a la ciudad, es una localidad mayor y aparte.
Vecinos palestinos de H2. Decenas de miles de personas bajo el régimen de permisos y controles de la zona, incluidas familias cuyas viviendas dan a la calle cerrada.
Organizaciones de derechos humanos. Grupos israelíes, palestinos e internacionales que documentan la zona; algunos, formados por antiguos soldados destinados allí.
Lo que suele confundirse
Hebrón no está entera cerrada. H1 es una ciudad grande y activa, con universidad, mercado y las fábricas de calzado, vidrio y cerámica por las que se la conoce en la región. El cierre afecta al casco antiguo y su entorno inmediato. Quien solo ve las imágenes de Shuhada se lleva la impresión de una ciudad vacía; quien solo visita H1 no ve nada de lo anterior.
Mezquita de Ibrahim y Tumba de los Patriarcas son el mismo edificio. Dos nombres, dos tradiciones, un solo recinto dividido desde 1994 en dos mitades con entradas distintas. En unos días señalados del calendario cada comunidad accede a la totalidad, y esas fechas suelen ser de tensión.
El Protocolo de Hebrón no fue un acuerdo sobre la calle. Fue un acuerdo sobre el despliegue militar y la administración de la ciudad. Las restricciones concretas de circulación se aplican mediante órdenes militares que cambian con el tiempo, no mediante el texto de 1997.
Cerrado no significa lo mismo para todos. En el tramo central, los vecinos israelíes y los visitantes circulan a pie y en coche; los palestinos, salvo excepciones registradas, no. Esa asimetría está en el centro de toda la discusión.
Qué sigue en debate
Las autoridades israelíes sostienen que las restricciones responden a la seguridad: Hebrón fue escenario de atentados contra residentes israelíes y de ataques contra palestinos, el casco antiguo es un espacio estrecho donde conviven dos poblaciones enfrentadas, y separar los flujos reduce los choques y protege a quienes acuden al recinto religioso. Añaden que algunas limitaciones se han flexibilizado y que cualquier cambio depende de la situación de seguridad.
Los vecinos palestinos, la Autoridad Palestina y organizaciones de derechos humanos israelíes, palestinas e internacionales sostienen otra cosa: que el efecto acumulado de los cierres ha vaciado el centro de la ciudad, que las órdenes de clausura arruinaron a los comerciantes sin compensación y que el resultado es un régimen de separación por origen en el espacio público. Varias de estas organizaciones piden la reapertura de la calle y la retirada de los asentamientos del casco antiguo.
Sobre el fondo hay además una discrepancia jurídica más amplia. Naciones Unidas y la mayoría de los estados consideran que los asentamientos israelíes en el territorio ocupado en 1967 son contrarios al derecho internacional humanitario; Israel rechaza esa interpretación y sostiene que su presencia en Hebrón tiene además un fundamento histórico propio. Esa discusión no se decide en esta página: se decide, si se decide, en un acuerdo político que lleva décadas sin llegar.
También se discute la inscripción de 2017 en la lista del Patrimonio Mundial: para la parte palestina reconoce el valor del casco antiguo y su riesgo; para el Gobierno israelí fue una decisión política que ignora el vínculo judío con el lugar.
Fuentes
- Texto del Protocolo de Hebrón de 1997 y de los acuerdos de Oslo.
- Informes de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios sobre restricciones de acceso en Cisjordania.
- Informes de organizaciones de derechos humanos israelíes, palestinas e internacionales sobre H2.
- Declaraciones públicas de las autoridades israelíes sobre el régimen de acceso en Hebrón.
- Documentación de la Unesco sobre la inscripción de 2017.
