El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, llegó a Madrid a primera hora de la tarde del miércoles 4 de noviembre. El viaje se había mantenido en secreto por motivos de seguridad, según informa ABC.
La agenda tiene dos partes. Por un lado, los encuentros bilaterales: el rey Felipe VI lo recibe en el Palacio de la Zarzuela y Pedro Sánchez lo recibe el jueves en Moncloa, una reunión que La Vanguardia describe como la reafirmación del respaldo español a Ucrania. Por otro, la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebra esta semana en España: Zelenski tiene previsto participar en un encuentro con los dirigentes iberoamericanos que están en Madrid. Euronews apunta que busca a la vez reforzar los apoyos a Ucrania y estrechar relaciones con América Latina.
La parada forma parte de una ronda europea. El martes viajó, también sin anunciarlo, a Berlín, donde compareció ante la prensa junto al canciller alemán, Friedrich Merz, y habló de la nueva ronda de conversaciones a tres con Rusia y Estados Unidos prevista para la próxima semana en Emiratos Árabes Unidos. Según 20minutos, es la quinta visita de Zelenski a España desde el comienzo de la invasión rusa.
Por qué importa
Lo distinto de esta visita no es la reunión con Sánchez, sino el escenario que la rodea. Zelenski llega en la semana en que Madrid tiene sentados a los jefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos, un grupo de países que en las votaciones sobre la guerra entre Rusia y Ucrania no ha actuado como bloque, y aprovecha la cumbre para verlos a todos de una vez sin organizar una gira. Llega además días antes de la ronda a tres con Rusia y Estados Unidos que él mismo mencionó en Berlín: cada apoyo que recoja antes cuenta en esa mesa. De lo que salga del jueves en Moncloa, por ahora solo está anunciada la reunión.