El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó este viernes el dato adelantado del índice de precios de consumo (IPC), que mide cuánto ha subido lo que compra un hogar medio. En octubre la subida fue del 4,9% respecto al mismo mes del año anterior, exactamente la misma que en septiembre. Son tres meses seguidos por encima del 4%, y el IPC vuelve a estar en niveles de febrero de 2023.
La inflación subyacente, que deja fuera los alimentos frescos y la energía porque sus precios se mueven mucho, también repitió: 3,1%.
Lo llamativo es que el dato no bajó pese a que, según el INE, los combustibles para coches tiraron de los precios hacia abajo, al contrario de lo que pasó en octubre de 2025, y los alimentos subieron menos que hace un año. El País atribuye la resistencia del IPC al encarecimiento del gas y a los paquetes turísticos. El Confidencial señala también el impacto del gas.
El mismo día, el INE publicó la Contabilidad Nacional del tercer trimestre: el PIB creció un 0,6% entre julio y septiembre, una décima menos que en primavera, y un 2,7% interanual. Aquí las lecturas no coinciden. elDiario.es interpreta que el consumo de las familias sigue siendo el motor del crecimiento junto con la inversión; El Confidencial habla de un frenazo del consumo de los hogares. Es el mismo dato leído de dos maneras.
Por qué importa
Un 4,9% significa que lo que costaba 100 euros hace un año cuesta ahora casi 105, y que quien no haya visto subir su sueldo o su pensión en esa proporción compra menos con lo mismo. El dato de hoy es un avance del INE, no la cifra definitiva. Y llega en una semana en la que, según elDiario.es, el Banco Central Europeo mantuvo los tipos de interés en el 2,5%. elDiario.es sitúa además el crecimiento del PIB pese a los “vientos de cara” del conflicto en Irán y la subida de los costes de la energía, una factura que para España depende de lo que ocurra en Oriente Medio.