Alberto Núñez Feijóo presentó este jueves en Alovera (Guadalajara), tras visitar una empresa láctea, lo que el PP llama un plan de choque para mejorar el poder adquisitivo de las familias. Las medidas principales: poner el IVA de los alimentos básicos en el 0%, bajar al 10% el IVA de la energía, deflactar el IRPF y duplicar las desgravaciones por hijo hasta final de año. El partido añade reducir costes a los productores y quitar cargas burocráticas que, según su argumento, acaban trasladándose al precio final.

La Vanguardia cifra en 400 euros de aquí a final de año el ahorro que, según la propuesta del PP, tendría una familia con dos hijos. Es un cálculo del plan, no una estimación oficial.

Feijóo apoyó el anuncio en la cesta de la compra más que en los indicadores agregados: “La vida de la gente no se mide en estadísticas”, dijo, y añadió que se mide en “cuánto cuesta llenar una nevera”. También describió la situación del país en términos duros: “Aquí no hay quien viva”. Y reprochó al Gobierno tardanza en aprobar medidas contra la subida de precios.

Conviene decir qué es esto y qué no. Es la propuesta de un partido de la oposición. El IVA lo fija el Gobierno y lo aprueba el Congreso, así que ninguna de estas medidas está en vigor por haberse anunciado.

Por qué importa

La discusión de fondo es la de siempre en esta rúbrica: qué mide un dato. Feijóo opone la cesta de la compra a las cifras macro, y las dos cosas pueden ser ciertas a la vez, porque no miden lo mismo. La inflación general y el precio de unos pocos productos básicos se mueven por separado, y de ahí salen dos relatos distintos del mismo año. Si te interesa cómo se ordena la economía que se nota en casa —vivienda, empleo, energía, presupuestos— y quién mide cada cosa, la ficha de España recoge el marco.