Los datos de octubre, publicados este 4 de noviembre de 2026, muestran que la afiliación a la Seguridad Social superó los 22,6 millones de personas y sumó 784.573 cotizantes en los últimos doce meses, con un crecimiento interanual del 3,6 %. En el mes, el alta neta fue de 186.612 personas, el mejor octubre de la serie.
El mismo día, el paro registrado subió en 43.128 personas. Son dos estadísticas distintas y conviene no mezclarlas: la afiliación cuenta a quien cotiza, y el paro registrado cuenta a quien se apunta en las oficinas de empleo. Pueden subir las dos a la vez, y eso es lo que ha pasado. Según los medios que han analizado el dato, es el mayor aumento del paro desde la pandemia, aunque la cifra sigue en mínimos de hace diecinueve años.
Sobre qué explica el récord hay bastante coincidencia y una discusión de fondo. El País atribuye el empuje al sector educativo, que da de alta plantilla con el curso escolar, y a los trabajadores extranjeros: señala que tres de cada cuatro cotizantes nuevos del último año son foráneos. elDiario.es apunta al proceso de regularización de migrantes. La Vanguardia cifra en un tercio los extranjeros entre las altas de octubre. El Confidencial sostiene que, si se descuenta el efecto de la regularización extraordinaria, el mercado laboral da síntomas de desaceleración.
Por qué importa
La discusión no es si el empleo ha batido un récord, que lo ha batido, sino cuánto de ese récord es gente que ya trabajaba y ahora cotiza. Una regularización no crea puestos: saca a la luz los que estaban fuera del sistema, y eso aparece en la estadística como alta nueva. Por eso el próximo dato, el de noviembre, se leerá mirando si el crecimiento aguanta cuando el efecto de la regularización se agote, algo que El País apunta que ya empezó a moderarse el mes pasado. Conviene recordar además que la mayoría de los extranjeros que viven en España no llegó por el mar: entró de forma regular, casi siempre en avión, como se explica en las rutas de la migración a España.