La izquierda alternativa fracasó en su intento de concurrir unida a las elecciones generales. Según el recuento de elDiario.es, Frente Amplio y Podemos presentarán listas separadas en 47 de las 52 circunscripciones. Las excepciones son las tres provincias valencianas y las dos canarias, donde la presencia de Compromís y de Nueva Canarias permitió armar alianzas que incluyen a la vez a Podemos y a Izquierda Unida.
Las últimas horas fueron un intercambio de ofertas en público. Frente Amplio ofreció a Podemos puestos de salida en Madrid y en Cataluña y una portavocía parlamentaria, según La Vanguardia. Podemos rechazó la oferta, pidió dejar Madrid y Cataluña fuera de la negociación y repitió que no acepta que se le exija romper con ERC.
Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso y candidato de los republicanos, lo dio por perdido en una entrevista en RAC1, a pocas horas de que expirase el plazo para registrar coaliciones. “He fracasado, hemos fracasado”, dijo, y pidió disculpas al electorado. También describió la negociación como un “culebrón” y reconoció que esta semana estuvo a punto de dejarlo. Aun así, dijo que se queda por responsabilidad.
En medio de todo esto, la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, presentó su dimisión tras las informaciones publicadas sobre los negocios inmobiliarios de su pareja. Pedro Sánchez dijo lamentarlo: “Le dije que no dimitiera”.
Por qué importa
El plazo para registrar coaliciones es una puerta que se cierra: lo que no se pacta a tiempo ya no se pacta, y las papeletas del 29 de noviembre se imprimen con ese resultado. En la práctica significa que el votante de izquierda alternativa encontrará dos papeletas distintas en 47 circunscripciones y una sola en cinco. Donde se reparten pocos escaños, dos listas que suman pueden acabar sin representación por separado. Rufián, que decía haber querido “un frente unido real”, admitió que no lo consiguió. Quien quiera situar esto dentro del país puede empezar por España.