La presidencia irlandesa del Consejo de la UE ha lanzado una propuesta de negociación para el presupuesto europeo del periodo 2028-2034 con una rebaja del 8% sobre la cifra que había encima de la mesa.
La idea, según la información de El País y La Vanguardia, es concentrar el tijeretazo en las partidas nuevas, las de defensa y competitividad, y dejar a salvo la política de cohesión, el dinero que la UE reparte entre regiones para acercar las más pobres a la media europea. El País sitúa el movimiento como una respuesta a las exigencias alemanas de contener el gasto.
El primer resultado ha sido un no. La Vanguardia escribe que la propuesta recibió “el portazo de los frugales”, el grupo de países que en cada negociación presupuestaria pide cifras más bajas.
Conviene saber quién está decidiendo aquí. El presupuesto plurianual lo propone la Comisión Europea, pero lo tienen que aprobar por unanimidad los Estados miembros en el Consejo, con el visto bueno del Parlamento Europeo. La presidencia del Consejo rota cada seis meses entre países, y al que le toca le corresponde buscar el acuerdo: eso es lo que está haciendo Irlanda con esta propuesta. No es una decisión tomada, es un texto para empezar a regatear.
Por qué importa
Casi nada de lo que se aprueba en Madrid sobre fondos, agricultura o infraestructuras se entiende sin saber antes qué se decidió en Bruselas y quién lo decidió. Una cifra como esta tarda años en llegar a un presupuesto nacional, y cuando llega ya nadie recuerda de dónde salió. Si quieres ver cómo encaja España en ese tablero, aquí lo contamos en la página de España.